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Consejos para fotografiar comida

Si estás pensando realizar fotografía de comida has escogido el mejor momento. Gracias a la facilidad que tenemos hoy en día de realizar fotos y de comunicarlas a través de las redes sociales tendrás la oportunidad de aprender y desarrollar tu fotografía de comida más rápido que nunca antes en la historia. Estamos seguros que estos consejos para fotografiar comida te serán de utilidad.

La fotografía de comida tiene sus peculiaridades y una de ellas es su carácter multidisciplinar ya que no sólo tendrás que fotografiar, sino que tendrás que diseñar y saber manejarte con la comida. Ser en parte fotógrafo, en parte diseñador, cocinero y pinche de cocina.

Consejos para fotografiar comida

Como fotógrafo de comida, tu objetivo será hacer que la comida se vea en su máximo esplendor. Para ello, necesitarás elegir una receta que será tu plato héroe. Claro que hoy en día estamos muy acostumbrados a ver muchísimas imágenes todo el tiempo, y cocinar bien tu receta y hacer que el plato esté delicioso, realmente puede no ser suficiente para que la fotografía transmita lo que tú sientes por tu comida.

Por eso, vamos a intentar darte una estructura inicial y algunos consejos para fotografía de comida para que puedas comenzar a hacer que tus fotos sean de calidad. La calidad en tus fotos atraerá muchísimo más la atención y también te traerá muchísima satisfacción y hará que tengas cada vez más ilusión por cocinar. De esta forma la cocina y la fotografía se convertirán en dos disciplinas que podrás alternar.

Por tanto, podrás desarrollar estás nuevas habilidades de cocina y fotografía de comida, para convertirlas ya sea en un hobby para toda la vida, o incluso en un negocio que redefina tu carrera profesional. Así que si quieres darle una oportunidad, ¡vamos a ello!

Consejos para fotografiar comida: preparación

1. Inspírate y busca referencias

Todos los movimientos artísticos han usado como referencia otros artistas y esto es por una razón concreta. Cuando buscamos referencias, estamos haciendo el primer ejercicio creativo que es el de entendernos y conocernos mejor a nivel artístico. Nosotros usamos Pinterest e Instagram para buscar imágenes que sirvan de inspiración.

Montserrat Bea lachicabites
Experta en Pinterest, fotógrafa gastronómica y con un talento natural para el estilistmo, Bea @lachicabites hizo esta maravillosa composición con el fondo Montserrat que nos vuelve locos.

2. Usa ingredientes frescos

¡El uso de ingredientes frescos no se limita a los chefs! La fotografía creativa de comida tiene que ver con lo apetitoso que se ve el plato. Un tomate magullado o una hoja de lechuga ligeramente marchita arruinarán tu foto, por mucho que intentes ocultarlo.

En esta foto se puede ver claramente la frescura en las hierbas y los chiles y esto permite que los colores se vean vibrantes.

3. Crea una historia para agregar algo de profundidad

Una vez que tengamos clara las referencias e incluso la receta con todos los ingredientes comprados, recomendamos hacer un ejercicio de imaginarnos la escena que vamos a montar y qué queremos trasmitir con ella. Ya sea por estética o por contenido, este ejercicio será clave para empezar a preparar la sesión de fotos.

Por ejemplo, para fotografiar una sopa de invierno, podemos usar una vela para dar ese extra de calidez y comfort a la foto. También podemos pensar en usar los platos de los abuelos para añadir aún más sensación casera y cercana a la comida. Y podemos pensar en poner una servilleta y un fondo de escena de colores oscuros y desaturados.

Todo esto ayudará a contar la historia de tu plato y a crear una fotografía de comida de calidad. En última instancia todo el secreto está en las emociones que transmitas con tus fotos y que sean de calidad ayudará a que la primera impresión sea buena y se interese mucho más por tu historia.

Cheese platter Fondos para Fotografos
Aquí el emplatado de la fruta y de los quesos es maravilloso y está rodeado de un grupo de tenedores y de una jarra con lo que indica una comida para varias personas. ¡La historia está servida!


Consejos para fotografiar comida: la sesión


4. Usa un fondo fotográfico o una superficie acorde a la escena

Por lo general, los fondos de fotografía de alimentos deben mantenerse neutrales, así que opta por colores pastel, tonos tierra o grises para hacer que los alimentos resalten. Al menos al principio es mejor acostumbrarse a trabajar con colores neutros ya que combinar colores saturados es más complicado.


También podéis usar una superficie que tengáis en casa como una mesa o una encimera bonita. Sin embargo, no todos tenemos una encimera de cemento pulido o de una madera bonita en casa y es justo por eso por lo que creamos nuestros Fondos para Fotógrafos.

Nuestros fondos fotográficos están diseñados específicamente para fotografía de comida y producto. Puedes echar una ojeada a nuestra categoría de Fondos Básicos en donde encontrarás buenos ejemplos de fondos para iniciarte en la fotografía de comida.


Fondo Navarro Fondos para Fotógrafos Ensalada
Nuestro fondo Navarro debe su nombre a @cristinanavarro y es un fondo neutro con una textura muy sutil
Sopa Fondos para Fotógrafos
El fondo Manel es un fondo con un poco más de textura pero también es bastante neutro y sutil. Tiene tonos cálidos.
Idilio Plato de pasta Fondos para Fotógrafos
El fondo Idilio es una piedra pulida similar al fondo Manel. Es un fondo gris completamente desaturado, muy fácil de usar.


5. Añade menaje (props) con sentido

Puede rodear su plato con accesorios que se relacionen con el plato que vamos a cocinar (ingredientes, utensilios o salsas), ya que ayudarán a construir esa historia que buscamos detrás de la foto. También puede experimentar con frascos o telas que indiquen el origen o la temporada de los alimentos.

Tomar nota de estos pequeños detalles definitivamente te ayudará a agregar algo de profundidad a la foto.

Foto curry Fondos para Fotógrafos
En esta foto se puede apreciar el cuidado en las texturas de los platos, el diseño de la cuchara, el estampado de la servilleta y en general, los tonos de todos el menaje que cuadra a la perfección. Además, el uso del fondo Oma es especialmente adecuado para esta receta de tonos verdes.

6. Juega con la luz y el punto de vista


Una buena iluminación en tu escena puede ayudar a capturar la foto perfecta. Tendrás la opción de usar luz natural o luz artificial. Si estás empezando con la fotografía de alimentos, te recomendamos que uses luz natural. Es más. te recomendamos que uses la luz de una ventana.

¡Sí! Tan simple como eso. Usa la luz de la ventana una y otra vez, hasta que te acostumbres a los cambios de luz en las diferentes horas del día. Ahora que ya tienes la luz situada, tienes 3 sitios desde donde puede hacer la foto de tu comida.

O sea, tienes 3 puntos de vista o ángulos desde los que puedes hacer tu foto.

  • Ángulo 45º: Es el punto de vista del comensal, con lo cual se ve muy natural. La luz de la ventana la puedes dejar a contraluz para añadir más drama, o más frontal para que los alimentos aparezcan más limpios.
Esta maravillosa foto de @capturandolaesencia es un ejemplo creativo de una foto a 45º, en la que la disposición de los elementos en la mesa es muy harmónica.
  • Ángulo Cenital: Es un punto de vista muy usado en fotografía de comida ya que resulta visualmente atractivo y creativo. Tendrás que usar una escalera o una silla para hacer esta foto o bien colocar la escena en el suelo. Procura situar la cámara a nivel y exactamente encima de tu plato héroe para que el resultado sea óptimo. Aquí podrás optar por dejar que la luz entre por la derecha o por la izquierda de la foto, por arriba de la foto o por debajo. Recomendamos usar una luz diagonal de arriba hacia abajo para empezar. Suele dar muy buenos resultados.
En esta otra foto de @capturandolaesencia la composición está acompañada de sus manos que añaden mucho dinamismo y frescura a la escena.
  • A nivel: Es especialmente útil para platos que sean muy altos como las tartas. La luz aquí juega un papel importante. Para ganar más volumen, tendrás que evitar la luz frontal. Sin embargo, si quieres que se aprecien bien todos los detalles, puede ser una buena opción. La luz de contra sólo es buena si lo que queremos resaltar es la silueta de la comida.
Por último, en esta imagen de @capturandolaesencia de nuevo la composición es creativa y dinámica, acentuando la verticalidad del chorro de leche al poner el vaso en un podium.

7. Selecciona la cara buena de tu plato héroe


La comida al igual que los rostros también tiene sus ángulos buenos y malos, por lo que, sientes la tentación de ceñirte al mismo una y otra vez, mejor toma una decisión consciente. Piensa en las cualidades únicas de ese plato en concreto y selecciona el ángulo que mejor resalte estas características. ¡No tengas miedo de explorar y ser creativo como fotógrafo gastronómico!

En esta foto de ángulo cenital destaca la textura y el color de la yema del huevo, y por tanto nos hemos acercado a distancia focal macro o detalle para que destaque aún más.


8. Cuida de los detalles


Un poco de maquillaje, estilismo y accesorios pueden hacer maravillas durante una sesión de fotografía de retrato. Del mismo modo, la fotografía de comida puede beneficiarse de algunos trucos de estilo sutiles que hagan que la comida luzca irresistible. Por ejemplo, puedes agregar una pizca de aceite a sus carnes para que se vean más suculentas, mientras que una ensalada puede verse más fresca si rocías un poco de agua encima.

En cuanto a los accesorios para fotografía de comida, es una buena idea mantenerlos limpios y simples, junto con los fondos de la escena. Recuerda, la comida debe ser lo más destacado, así que no elijas ningún tipo de vajilla que cambie el enfoque del artículo estrella.

Además, ten en cuenta que todo esté impecable si vas a hacer fotografías de alimentos en primer plano o macro. A menos que decidas deliberadamente por dejar algunas motas, gotas o migajas, mantén las cosas limpias.

En esta foto el contraste entre la piel oscura de la berenjena y el papel blanco de horno, con la bandeja de metal reluciente, dan una sensación de limpieza muy agradables. ¡Ojo! A nosotros siempre nos gusta dejar alguna mancha o migajas para que no se vea perfecto. Si fuese una foto para un catálogo muy comercial tendría que estar absolutamente todo limpio, pero aquí no es el caso.


9. No sobreemplates


Por muy tentador que sea apilar la comida en un plato, esto no quedará bien en una foto. La fotografía de comida se trata de simplificar las cosas, es decir, menos es más. Mucha comida en un solo plato no captará la atención de tu audiencia, así que deja suficiente espacio para que se deleiten con los pequeños detalles del plato.

Y de igual manera, a veces el propio espacio de la foto puede tener mucho aire, como es el caso de esta sartén de pasta. Es una foto muy ligera y sencilla. A veces nos encanta usar este toque minimal.


10. Añade un toque de vida


Una vez que la comida se haya colocado en la escena donde la fotografiará, no te pares después de capturar las fotos “perfectas" de la comida intacta. La perfección radica en las imperfecciones, y en la credibilidad de la escena.

Por ejemplo, un pastel se verá más apetitoso cuando se corta, ya que se revelarán todas sus texturas y colores, lo que le dará un toque de sabor extra a la foto.
Del mismo modo, se puede agregar un poco de vida a una foto de un brownie, vertiendo salsa de chocolate caliente sobre ella. A diferencia de una foto estática del brownie, está acción de verter el chocolate transformará la foto en algo con movimiento y profundidad.

En esta foto el puñado de cilantro y los gajos de lima cortados y estrujados son maravillosos para explicar el condimento del taco.

11. ¡Se ágil! Procura no tardar mucho


Otro gran consejo para cualquier fotógrafo de comida es ser rápido y no dejar que la comida se quede reposando por mucho tiempo. Algunos alimentos requieren que te muevas rápido una vez que estén listos.

Si estás fotografiando un helado, comenzará a derretirse con el tiempo, mientras que la carne comenzará a verse seca si se deja fuera. Para obtener el mejor resultado en tus fotografías creativas de comida, intenta terminar la mayor parte de la escena mientras se cocina la comida, o tenerla completamente preparada incluso antes de cocinarla.

Para preparar la escena, puedes usar algunos platos y cuencos vacíos y testar la luz, la composición y los ajustes de la cámara. Una vez que la comida esté lista para entrar en escena, podrás hacer la foto mucho más rápido y centrarte sólo en rematar los detalles de estilismo necesarios y de cambiar el punto de vista para tener más variedad de fotos de la sesión.

En esta foto la composición es compleja y la manza juega un papel fundamental. Sin embargo, es de oxidación rápida y esa piel tan blanquita y limpia se convertirá en marrón en sólo unos minutos. Un truco con la manzana o el aguacate es rociarlos con limón o lima para atrasar la oxidación. Igualmente, recomendamos trabajar de manera rápida y eficiente.

12. Fotografía el proceso


Obtener algunas instantáneas mientras se cocina la comida es una excelente oportunidad de obtener algunas fotos fabulosas y deliciosas que complementen las fotos de la sesión. Algunos platos se ven mejor mientras se preparan. Además, esto ayuda a contar la historia del plato, haciendo partícipes a los espectadores de la preparación.
Probablemente, los que vean tus fotos serán apasionados de la comida y la fotografía y por tanto será genial poder compartir con ellos tus recetas, maneras de cocinar, y también tus esquemas de luz y decisiones de estilismo en tus escenas.

Una tabla de cortar con un elemento que llame la atención es algo que siempre resulta en una foto llamativa, especialmente si estáis usando un ingrediente poco común. En este caso, este ruibarbo nos parece exótico y espectacular.

Consejos para fotografiar comida: edición


13. No aumentes demasiado la saturación. No edites demasiado en general.


La edición puede hacer o deshacer su fotografía. Es bastante fácil caer en la trampa de amplificar la saturación para intentar que el plato de comida sea más apetitoso, con colores intensos.

Si bien la comida se ve más deliciosa cuando aparecen sus colores vibrantes, la sobresaturación hará que la comida se vea extraña o incluso antinatural. Utilizando elementos como accesorios de fotografía, iluminación y fondos, trata de acercarte lo máximo posible a los colores reales.

En general, una buena manera de mirar el proceso de edición es:

Fotografiar correctamente la escena: Esto es tener una exposición correcta, un buen balance de blancos y unos buenos ajustes de cámara en general.
Editar la foto para que se transforme de una foto correcta a una foto atractiva: Para ello hay muchas maneras de hacerlo, pero para empezar con aplicar un poco de brillo, saturación y contraste será suficiente. ¡Todo con moderación!

Muchas veces pensarás que a la foto le falta algo y probablemente el problema no se pueda solucionar con la edición. Lo mejor es volver a repetir todo el proceso y hacer una fotografía nueva, ya que probablemente mejorarás un poco en cada paso de la preparación y de la sesión de tu fotografía de comida.

Aquí los colores rojo y amarillo son fundamentales, pues son ricos y saturados y hacen que la foto llame mucho la atención. Sin embargo, el truco para que se vean así, es por un lado que todo el estilismo es oscuro y hace contraste, y por otro la luz y la exposición que están perfectamente equilibradas para que haya volumen pero no estén quemados los colores. En esta foto la gran tentación sería compensar un mal estilismo o un esquema de luz pobre saturando mucho los colores y esto sería un error.

Conclusión sobre nuestros consejos para fotografiar comida


14. No emplees mucho tiempo leyendo artículos de consejos para fotografiar comida

Hay muchísima información en internet y probablemente podrás encontrar muchos artículos y consejos sobre cómo fotografiar comida. Sin embargo, el método de aprendizaje que realmente te dará las bases para poder hacer unas buenas fotos no es leer artículos hasta que puedas ser un gran versado en todo lo que se puede y no se puede hacer.

Así que nuestro consejo más preciado es: pasa menos tiempo en el ordendador y más tiempo con la cámara en la mano.

Para todo el que quiera, proponemos este esquema de aprendizaje que puede ayudarte a que tu fotografía de un cambio radical en poco tiempo, pues se basa en la práctica y la repetición.

  1. Observar: Primero encontramos una foto que nos gusta.
  2. Analizar: Analizamos esa foto con todas las herramientas a nuestro alcance. Por ejemplo, podéis analizar qué fondo se ha usado en la imagen. Nos quedamos con un reto. Por ejemplo, probar una foto con un fondo claro en high-key (sin que se te chamusque la foto)
  3. Experimentar: Realizamos la sesión fotográfica haciendo hincapié en superar nuestro propio reto.
  4. Vuelta a observar: Finalmente volvemos a observar y vemos si nos gusta el resultado, si nos ha gustado el proceso, etc. Y volvemos a encontrar otra foto que nos gusta y vuelta a empezar.
Esta fotografía es muy simple. A nosotros nos divierte el uso del color y la composició, y sin embargo, son verduras crudas y un fondo fotográfico, dos elementos que puedes montar en un segundo. Viendo que el verde y el rosa funcionan tan bien juntos, ahora el próximo reto podría ser hacer una ensalada verde y emplatarla de alguna forma divertida.

En cualquier caso, realizar fotografía de comida une lo mejor de los dos mundos, la cocina y la fotografía, y es una manera maravillosa de impulsar la creatividad que llevas dentro. Hay toda una comunidad maravillosa de fotógrafos gastronómicos que podrán inspirarte e incluso ayudarte a mejorar. Comparte tus fotografías con nosotros y, ¡cuéntanos que te ha parecido el artículo!.